Reganosa es una empresa participada por Endesa, Unión Fenosa, el Grupo Tojeiro, Caixa Galicia, Sonatrach
y la Xunta de Galicia, que ha construido un planta regasificadora en Punta Promontorio, en Mugardos,
en el interior de la ría de Ferrol. La planta comenzó a operar en fase de pruebas en mayo de 2007 y
en noviembre de ese mismo año recibió la licencia comercial definitiva. La planta almacena Gas Natural Licuado (GNL) y presenta un riesgo inherente por sus características
físico-químicas. El gas natural licuado se encuentra a 162ºC bajo cero, lo que le permite ocupar 600
veces menos espacio del que ocuparía a temperatura ambiente. Cuando el GNL entra en contacto con
el agua, al tener menor densidad, forma una capa sobre ella. Sin embargo, en cuanto comienza a
enfriarse se vaporiza rápidamente. La nube de vapor comienza a absorber el calor de alrededor y cuando
alcanza 170ºC bajo cero empieza a dispersarse. Al principio, como los gases son más densos que
el aire, se forma una nube que parece niebla. Esta nube desplaza el oxígeno lo que conlleva un riesgo
de asfixia. Además, los vapores son inflamables cuando se encuentran en una concentración entre el 5-
15% en el aire. En caso de un vertido al agua de GNL los impactos más significativos ocurrirán en los primeros 500
metros, con impactos menores más allá de los 1.600 metros. En caso de grandes vertidos, y si la nube
de vapor no se incendia, ésta se puede extender más allá de los 1.700 metros. Por todas estas razones, la localización de la planta es un auténtico despropósito. La planta se ha construido
a 800 metros de Mugardos, a 1000 metros de un arsenal militar y junto a un complejo petroquímico, lo que podría propiciar una catástrofe aún mayor en caso de accidente. Además, los buques
gaseros no podrían abandonar la ría de forma inmediata y por sus propios medios en caso de emergencia,
como exigen las normas europeas. En la ría de Mugardos se ven obligados a esperar para
salir hasta que haya pleamar.
*Pleamar o marea alta: momento en que el agua del mar alcanza su máxima altura dentro del ciclo de las mareas.
Pero más allá del riesgo de accidente, las operaciones de Reganosa suponen una agresión ambiental
sobre la ría. Reganosa utiliza agua para vaporizar el gas natural licuado, que devolverá a la ría 6ºC más
fría y contaminada con sustancias biocidas utilizadas para que el agua circule por los circuitos de la planta y evitar daños en las instalaciones. Este retorno al ecosistema de la ría tendrá una influencia negativa
sobre las comunidades biológicas y los bancos marisqueros de la zona.
Pero todavía se está en espera de un fallo del Tribunal Supremo sobre Reganosa. Este tribunal dictó sentencias
contrarias a la empresa por irregularidades en el procedimiento de autorización que fueron recurridas
por Reganosa y uno de sus propietarias, la Xunta de Galicia.
*Los biocidas son sustancias químicas sintéticas, naturales o de origen biológico o de origen físico y están destinados a destruir, contrarrestar, neutralizar, impedir la
acción o ejercer un control de otro tipo sobre cualquier microorganismo considerado nocivo para el ser humano